Constituida en 2014 en la localidad de San Vicente de la Sonsierra, en pleno corazón de la Rioja Alta, es un proyecto vitivinícola marcado por la pasión de un viticultor, enólogo y bodeguero: Carlos Moro.

Carlos Moro es un viticultor y bodeguero apasionado del vino, un enamorado de la tierra y de la viña. Su infancia transcurrió entre las plantaciones de viñedo que poseía su familia en Olivares y Valbuena de Duero, en plena Milla de Oro de la Ribera del Duero. Allí creció su intuición inconfundible por el vino, su sentido del hacer, del deber y del trabajo bien hecho guiado por un amor infinito hacia la tierra. Toda ellas asentaron las bases de lo que hoy es Grupo Matarromera.

Carlos Moro es de la añada del 53, un ingeniero agrónomo máster en enología y viticultura y con estudios de economía de empresa, de la pyme, y Tics que realizó en Madrid donde, además de formarse, trabajó en la década de los 80 en el Ministerio de Agricultura, en la FAO, en FIAB… y estuvo ligado también a MINER y Airbus. Pero fue en 1988 cuando decidió retomar sus raíces y comenzar su propio sueño fundando Bodega Matarromera en Balbuena de Duero con un reconocimiento internacional inmediato tras ser premiado con el galardón de Mejor Vino del Mundo.

Tras Matarromera, se crearon otras ocho bodegas, como Valdelosfrailes en 1988, en el corazón de la emergente Denominación de Origen Cigales, o Bodega Renacimiento, ubicada en una antigua casa señorial del Siglo XVI que fue propiedad del Marqués de Olivares y posteriormente convento jesuita, antes de convertirse en RENTO, una pequeña bodega de culto ubicada a orillas del Río Duero.

La bodega Carlos Moro, que alberga un impresionante calado subterráneo, pretende convertirse en una de las referencias vitivinícolas en una región donde la excelencia y la calidad son señas imprescindibles de identidad.

La pasión y el conocimiento vitícola de todo el equipo enológico de la bodega han permitido seleccionar sistemas de mayor verticalidad y cuidado de la uva, con sistemas de movimientos por gravedad. La bodega continúa año tras año escogiendo las mejores parcelas de la zona y aumentando sus hectáreas de viñedos.

Viticultura

Suelos pobres de textura arenosa y zonas de aluvial. Orientación sur oeste. Plantación de 15 años de edad, variedad verdejo con patrón R-110. Densidad 2.300 plantas por hectárea. Conducción en espaldera con poda a vara y pulgar. Carga aproximada de 6.000 kg. por hectárea. Situados en la cuenca del río Duero, con una altitud de 650m a nivel del mar, en una zona con clima occidental y gran oscilación térmica entre el día y la noche.

Vinificación

Fermentación de 10-14 días en tanques de acero inoxidable (16º)

D.O.

Rueda

Alcohol

13,5%

Variedad de la Uva

100% Verdejo

Envejecimiento

6 meses en barrica francesa nueva

Crianza

6 meses en barrica + 6 meses en botella

Puntuaciones y premios producto

Esta añada no dispone de ello
*Añada 2015, 91 puntos Guía Peñín 2018

Suelo

Franco-arenoso

Nota de cata

Amarillo paja pálido, con vivos ribetes verdosos. Limpio y muy brillante. Franco, elegante y de gran complejidad. Múltiples y armónicos matices, aromas tropicales de maracuyá sensaciones de aromas cítricos, sutiles tropicales, leves ahumados, elegantes balsámicos, con final largo, fresco, vivo, y muy equilibrado.

Maridaje

Información no disponible

Producción

11.000 botellas

Añada

Tª de Servicio

Tamaño botella

75cl.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.

Related Products